Que ver en Marrakech en 2 dias

Que ver en Marrakech en 2 dias

Puede que Marrakech esté a tan sólo unas horas en avión de Europa, pero el atractivo es amplio, pues se trata de una ciudad muy exótica. Antigua parada comercial en el desierto y centro cultural del islamismo, es ahora uno de los destinos más atractivos del mundo.

Marrakech es una ciudad que estimula los sentidos. una de las maravillas de la serena arquitectura islámica y andalusí con magníficos palacios y tranquilos jardines. Se puede observar el arte en museos locales, vivir el ambiente en cafés coloniales y antiguos hoteles y relajarse en tradicionales baños de vapor y en lujosos spas. Uno puede quedar hipnotizado por antiguas narraciones y encantadores de serpientes en la plaza principal, con la llamada al rezo que resuena a lo largo del día y una banda sonora de música gnawa tradicional como telón de fondo.

Que debes ver en Marrakech si vas a estar 2 días

Conocida como la Ciudad Roja, por el color de las antiguas murallas fortificadas que rodean la medina (el centro medieval que desorienta y a la vez cautiva al visitante), hay que recorrer los zigzagueantes callejones de los zocos hasta llegar a la plaza principal, un verdadero teatro al aire libre.

La exótica y caótica medina es un mundo aparte que no tiene nada que ver con las urbanizaciones turísticas de la ciudad nueva, que pertenecen al siglo XXI. Éste es el Marrakech moderno, aunque también existen entretenimientos tradicionales: cenas acompañadas por espectáculos de danza del vientre, té verde servido por los tenderos en los zocos y, quizás el mejor de todos, un baño en la piscina de un elegante hotel.

A un día de la ciudad se pueden hacer excursiones en camello o a pie por las dunas del inmenso desierto y recorrer las montañas nevadas del Atlas, salpicadas de aldeas bereberes. Un par de horas al oeste, se puede disfrutar del océano Atlántico en Essaouira.

Dia 1.- Primer día en Marrakech

Comienza el día con un refrescante zumo de naranja en uno de los puestos de la plaza de Jemaa El Fna u observe a la gente desde el Café de France. A media mañana podrás dar un paseo hasta la mezquita Koutoubia, rodeándola por detrás para llegar a sus jardines, y descanse un rato en uno de sus bancos. Para un recorrido completo, puede caminar por el centro de Marrakech.

Primer día en Marrakech

A la hora del almuerzo puedes tomar una comida sencilla de ensalada o pizza con té helado o sorbete de naranja en la terraza de la azotea de Les Terrasses de l´Alhambra. Zámbúllete en los zocos al norte de Jemaa El Fna para realizar algunas compras y trueques. Prepárate para perderte y con una santa paciencia asume que es parte de la experiencia.

Para descansar a media tarde, puedes ir al Café des Épices, un pequeño y encantador café en una plaza llena de vendedores de especias al otro lado de los zocos. Bebe un té verde en uno de los niveles superiores de las murallas y observe la zona.

A la hora de cenar, puedes volver a Jemaa El Fna para darte un festín al aire libre en el mercado nocturno. Coma especiados embutidos rodeado de cuentacuentos y exóticos encantadores de serpientes.

Por la noche, dá un romántico paseo en caléche (calesa) alrededor de las murallas y las puertas de la ciudad. Cunado cae la noche, hay menos tráfico y se aprecia mejor la belleza de las murallas medievales.

Dia 2.- Segundo día en Marrakech

En tu segundo dia en Marrakech ya has cogido el ambiente y el ritmo de la ciudad. Sube temprano a la terraza de la azotea de tu hotel o riad para el desayuno y así evitarás las multitudes visitando el palacio El Badi cuando abre, a las 8:30 horas.

Segundo día en Marrakech

Observa a los artesanos del estaño mientras bebes un revitalizante té verde o un café en el pequeño café de la Place des Ferblantiers. Compre un farol como recuerdo antes de dirigirse al jardin Majorelle bien en taxi o en calèche. Disfruta de una almuerzo con un delicioso y fresco zumo en el café del jardin Majorelle, rodeado de plantas exóticas y el trino de los pájaros.

Por la tarde, tendrás tiempo de relajarte en un hamman (baño de vapor tradicional) y un masaje (reserve con antelación). Si su riad no tiene uno, vaya a los sublimes Bains de Marrakech, aunque en ese caso deberá reservar con varias semanas de antelación.

A media tarde, podrás zambullirte en la piscina de su riad (muchas de ellas son pequeñas para nadar) y disfruta de la tranquilidad de un segundo hogar lejos de la locura y del polvo de la medina. Disfrute del té y los pasteles marroquíes en la terraza de la azotea y prepárate para la noche.

Puedes cenar en Le Comptoir Darna, donde es necesario reservar, y degustar su alta cocina mientras disfrutas de un espectáculo de danza del vientre tradicional.

Sube al bar del Comptoir y regresa a la belle époque uniéndose a la gente guapa que toma cócteles bajo extravagantes faroles.

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